IDEAL: Miércoles 23 / 01 / 2013
El camino
de la existencia, a veces invadido por adelfas y zarzales, plantea también
premisas de compromiso y visibilidad a la hora de luchar contra la
insolidaridad, la injusticia y las empresas inacabadas. Con esta finalidad y
rodeado por un buen equipo de colaboradores, el psicólogo y escritor Carlos
Samaniego prepara en estos momentos un texto innovador desde todos los puntos
de vista, creado en base a la argumentación de un arduo empeño evaluativo para
el que aporta elementos necesarios e imprescindibles.
Crear en
equipo. En ello se anuncia la libertad de pensamiento y el hilo conductor de interesantes
propuestas. Potenciar el esquema de la tetraculturalidad y la diversidad de
sensibilidades inmersas en la cultura del mestizaje. El seguimiento y los
matices abordados sobre la teoría de la triculturalidad propuesta por Américo Castro,
que ya desarrollaba con precisión Carlos Samaniego en su libro “La empresa
inacabada” en el año 2009. Un amplio abanico para abrir una línea de debate,
desde el profuso estudio de la historia peninsular a través de los tiempos. Un
puente que recala en el encuentro contemporáneo y enlaza con el devenir, a través
de acertadas líneas de trabajo, proyectadas desde el compromiso personal y
colectivo, con la contemplación de amplios recursos humanos.
Concienciados,
revisitamos el legado literario de Albert Camus: esa “peste” que contamina los
espacios de la vida, una metáfora para la realidad, firmada en grandes dosis de
desesperanza para la Historia. La noria de la vida gira al compás de los
tiempos y podemos percibir de qué forma las cosas se van deteriorando a nuestro
alrededor. Son muchas las personas que tratan de seguir adelante, pese a todo y
por encima de todo. Porque, en efecto, no saber ni poder moverse en el camino
de la realidad, significa perpetuar situaciones injustas y todo un credo absurdo
y alienante. Es necesario materializar el anhelo de la superación, encauzar los
desafíos colectivos, sembrar la verdad frente a los esquemas desvirtuados por
el tiempo y la Historia.
Por ello,
es preciso un discurso combativo y solidario. El ser social no puede consentir
la fractura social y el desarraigo. Un verdadero observador debe tomar la
batuta de su vida con inteligencia. Proyectar un reto interesante y actuar
concretando propuestas y concienciándose de lo que hay mas allá de las sombras.
Hace falta estimular nuestros sentidos para abordar la realidad y sus
complejidades. Un proyecto social y personal que haga despertar años de letargo
y degradación.
Es
necesario relativizar -que no olvidar- la especificación de un problema y
convertirlo en una vía de aprendizaje. Potenciar, por tanto, un estado emocional
positivo. Es preciso que la fortaleza continúe caminando hacia adelante pese a
la existencia de barreras y desilusiones. Es necesario avanzar, rodeados de un
buen equipo, crecidos en el esfuerzo personal y, solidario, con entusiasmo y energía,
con intuición y perseverancia. Más allá de la invasión consumista de una
sociedad alienante, es necesario basar la felicidad en aquello que proporciona
los pequeños deleites, aunque estos sean fugaces, con una fuerte apuesta por la
creatividad. Y también, es necesaria una apuesta por la sensibilidad, allá
donde se palpe su presencia. Hay que partir de cero en el trayecto,
posiblemente de largo recorrido, con paradas en estaciones imprescindibles,
para, mas tarde desde la responsabilidad, continuar exigiendo un espacio habitable,
de tensión positiva y expectante, frente a todos los tipos de falacias y vicios
que, ya de por sí, la vida se va encargando de esparcir.
Pilar Quirosa-Cheyrouze
Excelente aporte!! genial el blog. !
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